De la hegemonía al liderazgo. La posición de EEUU en el concierto internacional

foreign-affairs-cover15En un ensayo publicado en 2007 en la revista Foreign Affairs, el entonces aspirante a Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, dijo que la guerra de Irak había sido un error y que el momento de liderazgo de su país no había finalizado pero que debía ser trazado de nuevo. Renovar el liderazgo militar, diplomático y moral para confrontar nuevas amenazas y capitalizar nuevas oportunidades fue el mensaje de aquel candidato.

No obstante, no todo ha sido cambio. La lenta finalización de la guerra en Afganistán e Irak, el sostenimiento de más de 800 bases militares en distintas partes del globo, el gasto militar que sigue siendo elevado y que se aproxima a los 800 mil millones de dólares; la utilización de aviones no tripulados (drones) que ya tienen sangre civil bajo sus alas; la promesa no cumplida de cerrar Guantánamo; entre otras cuestiones, lo muestran claramente.

El Presidente Obama es progresista cuando es posible y pragmático cuando es necesario, lo cual implica decir que es pragmático todo el tiempo. En ese contexto debe pensarse la busqueda por re-estructurar los equilibrios con el resto del mundo en lo económico, militar e ideológico-político.

Respecto a la primera cuestión, más allá de que es innegable un crecimiento de la participación en el comercio y la economía mundial de países como China, India y Brasil que motorizan transformaciones de relevancia; la primera potencia del mundo mantiene su liderazgo. Pero este es amenazado, como lo vemos aquí.

Los países emergentes desafían a EEUU en el ámbito económico solicitando reformas en organismos como el FMI o realizando una especie de financiación del desarrollo paralela a la del Banco Mundial, como la que efectúa el Banco de Desarrollo Chino. Pero esta China pujante y en crecimiento no posee y, al menos hasta el momento, no parece estar interesada en poseer un poderío militar con el cual hacerle frente a EEUU.

Por otro lado, aún con este poder, el gobierno norteamericano no puede ejercer una hegemonía unilateral. EEUU está más limitado no sólo en lo económico, sino también como actor global que ejerce y construye una legitimidad ideológica. A pesar de que Obama no cosecha tantas adhesiones, como hace cinco años, ni sueños de un mundo más pacífico y libre, si permanece como un líder cuyos valores, los que declama de manera más enfática (multilateralismo, democracia, libertad), son aceptados y compartidos por muchos habitantes del orbe, pero sus contradicciones cada vez son más difíciles de ocultar.

El hegemon necesita no solo de sus bases militares y de su fuerte PBI sino también de una legitimidad que solo se la podrá dar un mundo más multilateral e igualitario en el que nuestra región debe ir aumentando su incidencia, no sólo mostrando que otro tipo de pensamiento global y democrático es posible sino también apuntando a competir en el plano de la dimensión económica y militar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s